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lunes, 19 de enero de 2015

Makisushi de "pa amb tomàquet" y jamón iberico.

Este es un entrante que se me ocurrió mientras pensaba en hacer fusiones entre cocinas y recordé un meme circula hace un tiempo por internet que muestra una rebanada cilíndrica de pan (de una barra) con unas lonchas de jamón en el centro u el texto "Este es el sushi que me gusta".  En este momento se me ocurrió la idea de hacer un maki de pan con tomate y jamón.

Aunque dudo que alguien no los conozca, los maki sushi son el tipico plato japonés hecho a base de arroz, pescado crudo y alga nori, en su forma más simple hecho en forma de rollo  de tres capas : un núcleo de pescado crudo, rodeado de arroz hervido aromatizado con vinagre de arroz y mirin (vino de arroz japonés) y todo ello envuelto en una plancha de alga nori seca.

Pues bien, se me ocurrió hacer lo mismo pero con un plato tan de mi tierra como es el "pa amb tomàquet" con jamón ibérico. Es un platito sencillo, con solo tres ingredientes, pero que requiere cierta habilidad y práctica a la hora de formar el rollo. También nos es necesaria una alfombrilla de bambú para hacer sushi, que podemos encontrar en cualquier chino.





Ingredientes

  • lonchas finas de jamón ibérico
  • rebanadas de pà de pages o pan de hogaza de 1 dedo de grosor (pan tipo pueblo).
  • tomate (que esté algo duro)
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal

Utensilios

  • alfombrilla de bambú para hacer sushi

Elaboración

Extendemos la alfombrilla de bambú y ponemos las lonchas de jamón sobre ella,  creando una tupida capa con el, dejando unos dos/tres dedos de margen en los bordes más cercano y lejano a nosotros, y procurando que no queden huecos.


Quitamos la corteza al pan y lo ponemos encima del jamón intentando de nuevo cubrir toda la superficie, dejando un pequeño margen en la parte mas cercana y mas lejana a nosotros de nuevo. 
Regamos el pan con un buen chorreón de aceite de oliva virgen extra.


Cortamos el tomate en tiras de 1cm de grosor y las ponemos en la parte mas cercana a nosotros.


Ahora empezamos a formar el maki, levantamos la parte más cercana a nosostros de la alfombrilla, enrollando el conjunto sobre si mismo con ambas manos, cuando hagamos la circunferencia completa  apretaremos con la punta de los dedos sobre la alfombrilla para remeterlo, para a continuació seguir girando la alfombrilla con las palmas y completar de enrollar el maki. Acabamos de sellar bien el jamón.

Aquí tenéis un video de como hacerlo:




El maki una vez enrollado :


Con un cuchillo muy afilado y untado ligeramente en aceite procedemos a cortar el rollo en porciones de unos 2 cm .



El interior del maki lo podeis ver a continuación.



Vamos poniendo los maki sushi en una fuente :



Y los servimos en una fuente junto con un pequeño platito


que llenaremos de aceite de oliva virgen extra 



Este plato lo degustaremos cogiendo cada maki con unos palillos, lo mojaremos en el aceite y nos lo comeremos.

Como veis, el jamón sustituye al alga nori, el pan al arroz, el tomate al pescado crudo y el aceite a la salsa de soja con la que solemos acompañar el sushi.

Una reinvención de un plato típico catalán, presentándolo como un plato oriental. Otra forma de servir una comida tradicional, con el mismo sabor impresionante pero con una presentación sorprendente. Os garantizo que sorprenderéis a vuestros comensales.





jueves, 25 de septiembre de 2014

Un helado distinto: Helado de Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE)

Hace ya algún tiempo que vengo leyendo cosas sobre este helado, y cada vez que lo veía en alguna receta me venían ganas de probarlo. El otro día revisando los feeds de los blogs de cocina que sigo vi una receta de  Tomate Raf con Helado de Aceite de Oliva en el blog Recetas de Mon, después de leerla y guardarla en el Evernote, me leí la receta de Aceite de oliva casero que estaba enlazada y me convenció .... 

Tenía que hacerla. Tenía que probarla.

Le tuve que preguntar a Mónica (la creadora del blog Recetas de Mon) sobre el ágave, ya que no lo conocía. Era sirope de ágave, el encargado de endulzar el helado, y podía ser sustituido por miel, azúcar o incluso probar con el sirope de arce que me sobró de la mermelada de bacon (receta pendiente de subir). Pero en estos dos días he pasado por un par de supermercados asiáticos buscando     shichimi togarashi (chile de 7 sabores japonés) y además de encontrar el schichimi encontré por casualidad el sirope de ágave, así que ya no me quedaban excusas. 

La receta en sí es muy sencilla, sólo nos hacen falta cuatro ingredientes, una batidora y un recipiente apto para el congelador.



Aquí tenéis la receta, adaptada de la de Recetas de Mon, que a su vez la adaptó de Mercado Calabajío, otro blog de cocina que me encanta.

Ingredientes:



* 150 gr de queso crema

* 200 ml de nata para montar (min 35% MG)

* 75 - 100 gr de aceite de oliva virgen extra

* 54 gr de sirope de ágave (6 sobres)

* opcionalmente estabilizante para helados 







Elaboración:


Primero ponemos los 150 gr de queso, 75 gr de aceite y los 6 sobres sirope de ágave en un bol. El sirope de ágave que yo encontré venía en sobrecitos individuales de 9 gr, así que puse 6 y lo dejé un pelín más dulce que el de Mon. 


Después añadimos los 200 ml de nata y lo mezclamos todo bien con una lengua, espátula, cuchara, ...

Y empezamos a batir, siempre a la velocidad mínima de la batidora (mínima es la más baja!!!, ponedla al mínimo).


Cuando esté todo bien mezclado, probadlo, yo encontré que no sabía suficiente a aceite de oliva, así que le fui añadiendo e integrándolo hasta que quedó a mi gusto de sabor.
El sabor depende mucho del aceite que uséis, yo usé el especial que Hacendado saca en cada campaña, el de este año es algo amargo (lo que me encanta) pero no tan intenso de sabor como otros AOVEs. Así que os recomiendo que vayáis probando y añadiendo aceite hasta que esté a vuestro gusto. Idem con el sirope de ágave.

También en este punto y tendiendo en cuenta que usé queso crema "light", decidí usar un estabilizante para helados, para mejorar la textura definitiva, aunque probablemente con tanta grasa no le haga falta, pero ... mas vale prevenir. El que usé fue Procrema 100 frío de la gama Home Chef.  Recomiendan poner 10gr por cada 100gr de producto, teniendo en cuenta la grasa y azucares que ya lleva este helado puse 3 medidas de estabilizante.

Seguimos añadiendo aceite e integrándolo hasta que tenga el sabor que nos guste y la mezcla sea homogénea. 
Para esta fase tengo que agradecer a María que se encargó de la batidora, ella la controla mucho mejor que yo, y sobre todo .... salpica mucho menos que yo ;)






Una vez la tenemos la mezcla, la ponemos en un recipiente apto para congelador y la ponemos a congelar un mínimo de 6h.


Durante las 4 primeras horas, cada hora sacamos la mezcla del congelador y la removemos y "amasamos" un poco para evitar que se formen cristales. Cosa improbable debido a la alta cantidad de grasas que lleva este helado. Solo os digo que a mí no se me formó ni un solo cristal, pero es bueno remover el helado para que se congele de forma homogénea.

Así estaba después de dos horas :
Lo removemos bien con un tenedor, ya que después de probar con un batidor y una cuchara, decidió que lo mejor para removerlo era un tenedor. Pensad que la mezcla estará durita, así que os costará un poco removerla. Tened paciencia, vale la pena.


Lo alisamos y lo devolvemos al congelador : 


Después de removerlo por última vez tiene una consistencia increíble.


Cuando lo saquéis del congelador dejadlo atemperar un poco a temperatura ambiente para que vuelva a adquirir la consistencia necesaria, si es necesario "amasarlo" un poco .

Aquí lo tenéis terminado:


La verdad no me pude resistir .... 



Ahora ya solo queda servirlo con unos tomates, unas tostaditas saladas, o galletitas o unas frutas. Su sabor es simplemente increíble, pero tenéis que tener cuidado es un aporte importante de calorías.

Espero que os haya gustado.





lunes, 22 de septiembre de 2014

Hoy toca improvisar : Asado agridulce de solomillo de cerdo con especias asiáticas.

Ayer sacamos un solomillo de cerdo del congelador (los compramos en un pack 3 en una gran superficie),  pero no teníamos muy claro como hacerlo, si como siempre, al horno con verduritas o ...  

Al final decidí improvisar un poco y hacer un poco de cocina fusión,  decidí hacer el solomillo asado al horno con verduritas, pero agridulce y con especias asiáticas.  Así que empecé a mirar que podía usar, buscaba un sabor típicamente "asiático", que nos recordara al extremo oriente, sin preocuparnos de precisar la zona concreta, y como me encantan los contrates, tenía que ser agridulce, y naturalmente no muy pesada que la dieta se ha de continuar.

El resultado ... depende a quien le preguntes. A mí me gustó, agridulce, ligeramente picante, y con un sabor definitivamente asiático, para mi pareja tenía demasiada mezcla de sabores (que es justo lo que a mí me gusta). La próxima vez le tocará a ella ;) .

Ingredientes:

Perdonad si alguna de las cantidades son aproximadas, pero ya os he comentado que he "improvisado", así que cada las ajuste como más le guste.



  • Un solomillo de cerdo de 500g aproximadamente
  • 2 naranjas
  • Una cebolla grande 
  • 2 patatas medianas
  • 1 pimiento verde grande
  • 1/2 cc de jengibre molido, 1/2 cc de lemongrass, 1/2 cc de chile molido, 1/2 cc de curcurma, 1/2 cc de comino
  • 2 dientes de ajo
  • 3 cs de aceite de sésamo
  • 1 cs de salsa de soja oscura
  • 1 cc de edulcorante líquido  (o 2 cc de azucar moreno si os lo podeis permitir ;) ) 
  • opcionalmente 1/4 cc de xantana (o maicena en su defecto)

Elaboración:

Primero de todo ponemos el horno a calentar a 190º para que esté a la temperatura adecuada cuando tengamos listos los ingredientes.

Limpiamos el solomillo de grasa y tendones y lo reservamos.

Picamos los dos dientes de ajo y los machacamos en el mortero, 


cuando casi  estén hechos una pasta vamos añadiendo poco a poco dos cucharadas de aceite de sésamo 


y amasándolo como si fuéramos a hacer all i olí, cuando esté integrado añadimos las cinco especias : jengibre, lemongrass, chile, cúrcuma y comino y seguimos amasando hasta que quede todo integrado y hecho una pasta, ayudándonos de la tercera cucharada de aceite de sésamo:



Exprimimos las dos naranjas.


y lo añadimos junto con el edulcorante/azúcar, la salsa de soja y la xantana. Esta última no es necesaria, pero nos ayudará a da textura a la salsa, convirtiéndola en un napado y así se adherirá mejor a la carne.  Mezclamos bien todo con unas varillas.


Cortamos la cebolla en corte pluma para luego separar las rodajas en aros


la extendemos la mitad de la cebolla en el fondo del recipiente , ponemos encima el solomillo y lo rociamos con un poco de la salsa,  cubrimos con el resto de la cebolla




Pelamos y cortamos en rodajas gorditas (de unos 5mm) y el pimiento en tiras (el pimiento yo lo tengo congelado, ya cortado en tiras) y lo distribuimos todo en el recipiente


Echamos el resto de la salsa .


Y lo llevamos al horno, que ya debe estar a la temperatura deseada (180º).

El tiempo de cocción depende del punto que os guste la carne. A mí el cerdo me gusta al punto, cuando la temperatura del centro de la pieza roza los 70º, yo fui comprobando la temperatura:






El tiempo de cocción fue de unos 45 - 50 minutos.
Aquí tenéis el resultado:





Emplatado:




En la foto no se aprecia bien, pero el solomillo quedó al punto, justo en el centro con una gotita de sangre, como a mí me gusta.
Y como veis, tampoco nos esmeramos en el emplatado, fuimos al grano.  le tengo que dar un par de vueltas más a este plato. Ya os comentaré.


Como ya os he comentado antes a mí me gustó mucho el resultado, sabor asiático, agridulce, picante al final, que nos recuerda mucho a la cocina china o tailandesa.  Os invito a probarlo , a mí me quedó para una vez (y pico) más,  el jueves me lo llevaré al trabajo, a ver que dicen mis compañeros.

Los restos ....


Y sí la salsita que queda es tan espectacular como parece.


Abreviaturas

cs: cucharada sopera, 15 ml
cc: cucharada de café, 5 ml